Free cookie consent management tool by TermsFeedAktualizacja preferencji plików cookie

Auditoría de módulos Magento 2: ¿cómo comprobar qué extensiones ayudan a la tienda y cuáles la ralentizan?

17 min de lectura 6 visualizaciones

Magento 2 ofrece una gran libertad para ampliar una tienda, pero con el tiempo esa flexibilidad puede convertirse en un problema. Cada módulo añade nuevas funciones, pero también puede afectar al rendimiento, la seguridad, el proceso de actualización y los costes de mantenimiento. Por eso, una auditoría periódica de extensiones debería ser uno de los elementos básicos del mantenimiento de una tienda Magento.

En este artículo mostramos cuándo conviene realizar una auditoría de módulos Magento 2, qué revisar exactamente y cómo decidir qué extensiones conservar, actualizar, sustituir o eliminar.

Conclusión principal: los módulos Magento 2 solo aportan valor cuando son necesarios, están actualizados y son coherentes con la arquitectura de la tienda. Una extensión que nadie utiliza o que nadie actualiza se convierte en deuda técnica.

¿Por qué es importante auditar los módulos en Magento 2?

En muchas tiendas Magento 2, la lista de extensiones instaladas crece gradualmente. Primero se añade un módulo de opiniones, después una integración con un transportista, campos adicionales en el checkout, una herramienta SEO, un feed de productos, una newsletter, automatización de promociones, funciones B2B, integraciones con marketplace y otras soluciones implementadas 'rápidamente'.

El problema aparece después de algunos años. Algunos módulos siguen siendo críticos para las ventas, pero otros:

  • ya no se utilizan,
  • duplican funciones de otras extensiones,
  • no son compatibles con la versión actual de Magento,
  • ralentizan el panel de administración o el frontend,
  • dificultan las actualizaciones,
  • generan errores en los logs,
  • aumentan el coste de mantenimiento de la tienda.

La auditoría permite separar los módulos realmente necesarios de aquellos que permanecen en el sistema solo porque nadie los revisó antes.

¿Cuándo conviene hacer una auditoría de extensiones Magento?

Conviene realizar una auditoría de módulos especialmente antes de cambios técnicos o de negocio importantes. Los momentos más habituales son:

  • actualización de Magento a una versión más reciente,
  • migración a un nuevo hosting,
  • implementación de una plantilla Hyva o rediseño del frontend,
  • caída del rendimiento de la tienda,
  • problemas con el checkout,
  • aumento de los costes de mantenimiento,
  • asunción de la tienda tras otra agencia,
  • ampliación de la tienda con B2B, marketplace o venta internacional,
  • preparación de la tienda para la temporada de ventas.

También es una buena señal de alerta una situación en la que el equipo técnico teme actualizar porque 'no se sabe qué puede fallar'. Normalmente significa que las dependencias de la tienda necesitan ordenarse.

¿Qué revisar durante una auditoría de módulos Magento 2?

La auditoría no debería limitarse a la lista de módulos obtenida con el comando bin/magento module:status. La mera presencia de un módulo no indica todavía si es necesario, si se utiliza correctamente o si es seguro.

En la práctica, conviene revisar varias áreas: el uso empresarial del módulo, su impacto en el rendimiento, la seguridad, la compatibilidad con la versión actual de Magento, las dependencias en Composer y el riesgo en futuras actualizaciones.

¿Cómo es una auditoría de módulos Magento 2 paso a paso?

Una buena auditoría empieza con un inventario. Primero hay que determinar qué módulos están activos, de dónde proceden y de qué se encargan. En la práctica, conviene comparar varias fuentes:

  • la lista de módulos activos de bin/magento module:status,
  • el archivo app/etc/config,
  • las dependencias en composer.json y composer.lock,
  • los directorios app/code, vendor y posibles módulos instalados manualmente,
  • la configuración en el panel de administración,
  • los logs de Magento, PHP y del servidor,
  • las tareas cron y las integraciones externas.

La siguiente etapa consiste en asignar una función a cada módulo. No se evalúa igual una extensión responsable del checkout que un módulo SEO o una integración con ERP. Un módulo que modifica el proceso de realización de pedidos tiene un riesgo de regresión mucho mayor que una extensión que añade un simple bloque informativo en la página de producto.

También conviene comprobar si el módulo tiene un propietario de negocio. Si nadie en la empresa puede decir para qué funciona una extensión concreta en la tienda, es una señal para una verificación más profunda. No significa necesariamente que el módulo deba eliminarse, pero sí que su función no está bien documentada.

Un proceso práctico de auditoría puede ser el siguiente:

  1. recopilar la lista de módulos y fuentes de instalación,
  2. describir la función de cada extensión,
  3. comprobar si la función sigue utilizándose,
  4. evaluar el impacto en el frontend, backend, checkout, cron e integraciones,
  5. comprobar la compatibilidad con la versión de Magento, PHP y el tema,
  6. revisar errores en los logs y reportes de usuarios,
  7. asignar al módulo un estado: conservar, actualizar, sustituir o eliminar,
  8. preparar un plan de cambios en el entorno de pruebas.

Este proceso es más sencillo que una auditoría completa de código, pero ya aporta mucha información. Permite ver rápidamente qué extensiones son críticas, cuáles son solo un complemento y cuáles generan un riesgo innecesario.

Tabla de evaluación de un módulo Magento 2

Cuando hay muchas extensiones, merece la pena mantener una tabla sencilla de auditoría. No tiene que ser complicada. Lo importante es que ayude a tomar decisiones y sea comprensible tanto para la persona técnica como para el propietario de la tienda.

Área de evaluación¿Qué revisar?¿Por qué es importante?
Función del módulo¿Qué necesidad de negocio cubre la extensión?Un módulo sin una función clara es difícil de mantener y probar.
Fuente de instalaciónComposer, app/code, vendor, módulo propio, marketplaceLa fuente influye en las actualizaciones, el soporte y el control del código.
Propietario de negocio¿Quién en la empresa utiliza esta función?La falta de propietario suele significar que el módulo ha sido olvidado.
Impacto en el frontend¿El módulo añade bloques, JS, CSS, plantillas o layout XML?Las extensiones de frontend pueden afectar a la velocidad y a la compatibilidad con el tema.
Impacto en el checkout¿El módulo modifica el carrito, el envío, los pagos o el pedido?El checkout requiere pruebas de regresión especialmente cuidadosas.
Impacto en el backend¿El módulo ralentiza el panel, los grids, el guardado de productos o de pedidos?Los problemas en el panel aumentan el coste de la gestión diaria de la tienda.
Cron y colas¿El módulo añade tareas periódicas o procesamiento en segundo plano?Un cron que funciona mal puede bloquear importaciones, envíos e indexación.
Integraciones API¿El módulo se comunica con ERP, PIM, marketplace, transportistas o pagos?Las integraciones pueden provocar errores independientes del propio Magento.
Seguridad¿El módulo tiene formularios, carga de archivos, endpoints o tokens API?Estos elementos requieren un control más exhaustivo.
Estado de actualización¿El módulo tiene una versión actual y soporte del fabricante?Las extensiones sin mantenimiento dificultan las actualizaciones de Magento.
DecisiónConservar, actualizar, sustituir o eliminarLa auditoría debe terminar con un plan concreto, no solo con una lista de observaciones.

1. ¿El módulo se utiliza realmente?

La primera pregunta es sencilla: ¿la tienda sigue utilizando la función de esa extensión?

Conviene revisar:

  • la configuración en el panel de administración,
  • los elementos visibles en el frontend,
  • las dependencias en el checkout,
  • las tareas cron,
  • las integraciones API,
  • exportaciones e importaciones,
  • plantillas de e-mail,
  • reglas de ventas,
  • atributos personalizados de productos o clientes.

A menudo resulta que un módulo se instaló para una prueba, una campaña o una integración antigua, pero desde hace tiempo no tiene ninguna relevancia para las ventas. Un ejemplo típico es una extensión para una exportación puntual de datos que, tras la migración, permaneció activa en el sistema aunque ya nadie la utiliza.

Conviene actuar con cautela con los módulos cuya función no es visible inmediatamente en el frontend. Una extensión puede funcionar solo en segundo plano: sincronizar stock, enviar datos al ERP, modificar precios contractuales o añadir atributos utilizados por una integración. Por eso, la decisión de eliminarla no debería basarse únicamente en que 'no se ve en la web'.

2. ¿El módulo no duplica funciones de otra solución?

En Magento es fácil llegar a una situación en la que varios módulos se encargan de un área similar. Ejemplos:

  • dos módulos SEO que modifican metadatos,
  • varias extensiones que intervienen en el checkout,
  • módulos separados para opiniones, rich snippets y schema.org,
  • distintas integraciones que exportan datos de productos,
  • varias herramientas que añaden scripts a la página.

Esta duplicación aumenta el riesgo de conflictos. Aunque la tienda funcione correctamente, el problema puede aparecer solo después de una actualización de Magento, un cambio de tema o la implementación de una nueva versión de PHP.

Un buen ejemplo es el área SEO. Un módulo puede encargarse de los metadatos, otro de los canonical, un tercero de los datos estructurados y un cuarto del sitemap. Si cada uno modifica elementos HTML similares, la tienda puede generar etiquetas contradictorias o resultados imprevisibles tras un cambio de configuración. La auditoría debería indicar entonces qué módulo es la fuente de verdad para un área concreta.

3. ¿El módulo afecta al rendimiento?

No todos los problemas de rendimiento se deben al servidor. Los módulos pueden cargar la tienda de muchas formas:

  • ejecutan consultas SQL pesadas,
  • limpian la cache con demasiada frecuencia,
  • generan bloques innecesarios en cada página,
  • añaden muchos archivos JS y CSS,
  • ralentizan la indexación,
  • crean demasiadas tareas cron,
  • sobrecargan el panel de administración,
  • realizan consultas API externas durante la carga de la página.

En la auditoría conviene revisar por separado el frontend, el backend, cron, la indexación y el checkout. Un módulo que no afecta de forma visible a la página de inicio puede seguir causando problemas al realizar un pedido o durante la edición masiva de productos.

Al analizar el rendimiento, no basta con comprobar solo PageSpeed de la página de inicio. En una tienda Magento son más representativos los escenarios: entrada en una categoría con filtros, ficha de producto con variantes, añadir al carrito, pasar por el checkout, guardar un producto en el panel, importar datos, indexar y ejecutar tareas cron. Solo entonces se ve si el problema afecta al frontend, a las consultas a la base de datos, a una API externa o a la lógica del módulo.

Si la tienda utiliza herramientas como New Relic, Blackfire, el profiler de Magento o monitorización de consultas SQL, conviene cruzar los resultados con la lista de extensiones activas. Un módulo que ejecuta muchas consultas en cada página de categoría puede ser un problema mayor que una extensión visible en el frontend, pero bien almacenada en cache.

4. ¿El módulo está actualizado y es compatible?

Una extensión Magento debería estar mantenida. Si un módulo no se ha actualizado en varios años, hay que tratarlo como un riesgo técnico.

Conviene revisar:

  • compatibilidad con la versión actual de Magento,
  • compatibilidad con la versión de PHP utilizada,
  • disponibilidad de actualizaciones mediante Composer,
  • historial de cambios,
  • parches de seguridad,
  • compatibilidad con el tema actual,
  • compatibilidad con Hyva, si la tienda utiliza o planea utilizar ese frontend.

La falta de actualizaciones no siempre significa que el módulo deba eliminarse de inmediato, pero debería activar una pregunta: ¿esta función es lo suficientemente importante como para seguir manteniéndola?

En la auditoría conviene distinguir tres situaciones. Primera: el módulo está actualizado y tiene una compatibilidad clara con la versión de Magento utilizada. Segunda: el módulo tiene actualizaciones disponibles, pero la tienda funciona con una versión anterior. Tercera: el módulo ya no se desarrolla o su fabricante no declara compatibilidad con el Magento y PHP actuales. Este último grupo suele requerir un plan de sustitución o pruebas adicionales antes de cada cambio importante.

5. ¿El módulo es seguro?

Los módulos Magento pueden gestionar datos de clientes, pedidos, pagos, formularios, archivos, integraciones API y el panel de administración. Por eso, la seguridad de las extensiones es tan importante como la seguridad del propio Magento.

Durante la auditoría conviene revisar:

  • si el módulo añade endpoints propios,
  • si tiene formularios accesibles públicamente,
  • si utiliza carga de archivos,
  • si guarda tokens API,
  • si amplía el panel de administración,
  • si tiene permisos ACL propios,
  • si no evita los mecanismos estándar de validación de Magento.

Merece la pena prestar especial atención a los módulos que no proceden de una fuente de confianza o que fueron modificados manualmente sin documentación.

También conviene comprobar si el módulo no guarda datos confidenciales en logs o en la configuración de una forma que dificulte el control de acceso. Esto afecta especialmente a integraciones con pagos, ERP, marketplace, herramientas AI, pasarelas SMS y servicios de envío. Un token API guardado en un lugar inadecuado puede ser un riesgo mayor que la propia función del módulo.

6. ¿El módulo aumenta los costes de mantenimiento?

El coste de un módulo no es solo el precio de compra. Al coste real hay que sumar:

  • tiempo de actualización,
  • pruebas de regresión,
  • conflictos con otras extensiones,
  • correcciones tras cambios en Magento,
  • dependencia de servicios externos,
  • tiempo de gestión de la configuración,
  • soporte técnico,
  • riesgo de interrupción.

A veces, un módulo más barato resulta más caro de mantener que una solución mejor adaptada a la arquitectura de la tienda. Conviene analizar el coste total de propiedad, no solo el precio de la licencia.

El coste aumenta especialmente cuando el módulo requiere soluciones manuales en cada actualización. Si una extensión debe corregirse regularmente tras cambiar la versión de Magento, PHP, ElasticSearch/OpenSearch o el tema, su precio real también incluye el tiempo del desarrollador y del tester. En ese caso, la auditoría debería mostrar si compensa más mantener la solución actual o planificar su sustitución.

Distintos tipos de módulos requieren una evaluación distinta

No todas las extensiones Magento tienen el mismo impacto en la tienda. Por eso, durante la auditoría conviene dividirlas en varios grupos.

Los módulos de frontend afectan al aspecto de la tienda, el layout, los archivos .phtml, JavaScript, CSS, bloques y elementos de la página de producto o categoría. En ellos hay que revisar el rendimiento, la compatibilidad con el tema y el impacto en Core Web Vitals.

Los módulos de checkout y pagos son los más sensibles desde el punto de vista del negocio. Cualquier cambio en esta área puede afectar a la conversión y a la realización de pedidos. Estas extensiones requieren pruebas de escenarios de compra, métodos de envío, pagos, descuentos, impuestos y pedidos de invitados.

Los módulos de backend a menudo no afectan directamente al cliente, pero determinan la eficiencia del equipo. Si un módulo ralentiza el grid de pedidos, el guardado de productos o las acciones masivas, el coste aparece cada día en el trabajo de los administradores.

Los módulos de integración conectan Magento con ERP, PIM, WMS, marketplace, transportistas, sistemas de facturación o herramientas de marketing. En ellos son clave los logs, reintentos, gestión de errores, colas, límites API y resistencia ante la indisponibilidad del sistema externo.

Los módulos SEO y de contenido requieren revisar su impacto en la indexación, canonical, metadatos, schema.org, sitemaps, hreflang y redirecciones. Aquí los errores pueden no ser visibles de inmediato, pero con el tiempo repercutir en el tráfico orgánico.

Esta división ayuda a establecer prioridades. Un módulo de checkout suele tener mayor prioridad de prueba que un módulo que añade una etiqueta individual en la ficha de producto. Una integración ERP requiere una evaluación distinta a la de una extensión para un popup de marketing sencillo.

Cómo tomar la decisión: ¿conservar, actualizar, sustituir o eliminar?

Después de la auditoría, cada módulo puede asignarse a uno de cuatro grupos.

Conservar

El módulo se utiliza, es estable, compatible con la versión de Magento y da soporte a un proceso de negocio importante. Conviene conservarlo, pero seguir documentando su función.

Ejemplo: un módulo de integración con un sistema ERP sincroniza stock y precios, funciona mediante cola, tiene una versión actual y no genera errores en los logs. Aunque no sea visible para el cliente, es crítico para las ventas y debería permanecer en el sistema.

Actualizar

El módulo es necesario, pero funciona en una versión antigua. Hay que revisar el changelog, realizar la actualización en un entorno de pruebas y probar los procesos clave.

Ejemplo: un módulo de pagos tiene disponible una versión más reciente con correcciones de compatibilidad para el Magento y PHP actuales. No tiene sentido eliminarlo, pero mantener la versión antigua aumenta el riesgo de problemas tras futuras actualizaciones.

Sustituir

El módulo cumple una función importante, pero es problemático: ralentiza la tienda, no se desarrolla o dificulta las actualizaciones. En ese caso, una mejor solución puede ser migrar a otra extensión o implementar la función de forma más controlada.

Ejemplo: un módulo SEO genera los datos estructurados necesarios, pero al mismo tiempo sobrescribe muchos elementos del layout, entra en conflicto con el tema y no tiene actualizaciones. La función es necesaria, pero esa extensión concreta puede no ser la mejor forma de mantenerla.

Eliminar

El módulo no se utiliza, duplica otras funciones o genera un riesgo mayor que el beneficio. La eliminación debería ir precedida de una revisión de dependencias, configuración, datos en la base de datos e impacto en el frontend.

Ejemplo: un módulo para una importación puntual de productos se utilizó durante la migración, ya no se ejecuta, no tiene propietario de negocio y sigue añadiendo elementos al panel de administración. Tras revisar las dependencias, se puede planificar su eliminación.

¿Por qué no conviene eliminar módulos 'a ciegas'?

Desactivar un módulo por sí solo puede no ser suficiente. Algunas extensiones añaden:

  • tablas en la base de datos,
  • atributos de productos,
  • atributos de clientes,
  • columnas en tablas existentes,
  • entradas de configuración,
  • tareas cron,
  • layout XML,
  • plantillas de e-mail,
  • integraciones con sistemas externos.

Por eso, la eliminación de un módulo debería realizarse primero en un entorno de pruebas. Después del cambio hay que revisar el panel de administración, el frontend, el carrito, el checkout, los pagos, el envío, la indexación, la cache y los logs.

También conviene comprobar si el módulo no ha dejado datos que siguen siendo utilizados por otros procesos. Algunos ejemplos pueden ser atributos de productos utilizados en feeds, campos adicionales de clientes usados en una integración B2B o tablas históricas de pedidos necesarias para reporting. A veces se puede desactivar el módulo, pero los datos no deben eliminarse inmediatamente.

Auditoría de módulos y actualización de Magento

Cuantos más módulos desordenados haya, más difícil será actualizar Magento. Cada extensión puede tener sus propias dependencias, preferencias, plugins, observadores de eventos y sobrescrituras de plantillas.

Una auditoría bien realizada antes de una actualización permite:

  • reducir el tiempo de trabajo de desarrollo,
  • limitar el número de conflictos,
  • disminuir el riesgo de errores tras la implementación,
  • simplificar las pruebas,
  • mejorar la estabilidad de la tienda,
  • planificar mejor el presupuesto.

En muchos casos, parte de los problemas de actualización no proceden de Magento, sino de extensiones que se fueron añadiendo durante años sin un plan más amplio.

Antes de una actualización conviene preparar un breve mapa de riesgos. Los módulos que intervienen en checkout, pagos, precios, carrito, indexación, API y panel de administración deberían entrar en la lista de pruebas prioritarias. Las extensiones puramente visuales pueden probarse más tarde, pero aun así hay que comprobar que no bloqueen la compilación, el deployment o la generación de recursos estáticos.

Auditoría de módulos y Hyva

Si la tienda planea implementar Hyva, la auditoría de módulos es especialmente importante. No todas las extensiones creadas para el frontend estándar de Magento funcionarán correctamente con Hyvä sin una capa adicional de compatibilidad.

Conviene revisar:

  • si el módulo interviene en el frontend,
  • si tiene archivos .phtml propios,
  • si utiliza RequireJS, Knockout o UI Components,
  • si el fabricante ofrece compatibilidad con Hyva,
  • si será necesario un módulo compatibility separado,
  • si la función sigue siendo necesaria tras la reconstrucción de la plantilla.

Es un buen momento para simplificar la tienda y conservar solo aquellas extensiones que realmente apoyan las ventas.

Con Hyva son especialmente importantes los módulos que antes se basaban en los mecanismos estándar del frontend de Magento, como RequireJS, Knockout o UI Components. Algunas funciones pueden reescribirse de forma más sencilla, otras requieren un módulo de compatibilidad y otras pueden resultar innecesarias tras la reconstrucción de la plantilla. Una auditoría antes de implementar Hyvä permite evitar trasladar problemas antiguos al nuevo frontend.

¿Qué debería quedar tras la auditoría?

La auditoría de módulos debería terminar con un documento de trabajo, no solo con una conversación o una lista de observaciones sueltas. Lo ideal es que, tras la revisión, quede una tabla con decisiones y un plan de acción.

Una buena documentación tras la auditoría debería incluir:

  • lista completa de módulos,
  • fuente de instalación de cada módulo,
  • descripción de la función de negocio,
  • información sobre si el módulo se utiliza,
  • áreas de impacto: frontend, backend, checkout, cron, integraciones, SEO,
  • evaluación de riesgos,
  • recomendación: conservar, actualizar, sustituir o eliminar,
  • prioridad de actuación,
  • notas para pruebas de regresión,
  • propietario de la decisión por parte de negocio o técnica.

Este documento facilita mucho las futuras actualizaciones de Magento. El equipo no tiene que volver a determinar desde cero para qué sirve una extensión concreta y si se puede modificar. Basta con volver a la evaluación anterior y actualizarla con nueva información.

Ejemplo: ¿cómo evaluar tres módulos distintos?

Supongamos que en la tienda funcionan tres extensiones: un módulo SEO, un módulo de checkout y un módulo de integración ERP. Cada uno requiere un enfoque distinto.

El módulo SEO debe revisarse en cuanto a metadatos, canonical, datos estructurados, sitemap, redirecciones e impacto en la indexación. Un error en esta área puede no detener las ventas inmediatamente, pero con el tiempo puede limitar la visibilidad de la tienda en Google.

El módulo de checkout requiere pruebas de compra. Hay que recorrer distintas combinaciones: cliente registrado y no registrado, diferentes métodos de pago, envíos, cupones de descuento, productos simples y configurables, distintos países de entrega, distintos tipos de IVA. Aquí incluso un pequeño conflicto puede reducir directamente la conversión.

El módulo de integración ERP debe evaluarse desde la perspectiva de la estabilidad del intercambio de datos. Son clave las colas, logs, gestión de errores, reintentos, límites API y coherencia de los datos. Si la integración funciona con retraso o no gestiona errores, la tienda puede vender productos con stock no actualizado o con un precio incorrecto.

Este ejemplo muestra bien por qué una auditoría de módulos Magento 2 no puede ser solo una lista técnica de extensiones. Cada módulo tiene un impacto distinto en las ventas, el SEO, la atención al cliente y el trabajo diario del equipo.

¿Con qué frecuencia realizar una auditoría de módulos?

En una tienda Magento 2 conviene auditar los módulos al menos una vez al año. Además, debería ser una etapa obligatoria antes de cambios técnicos importantes.

Para tiendas en desarrollo intensivo, una buena solución es una revisión más breve cada trimestre. No tiene que ser una auditoría completa, pero conviene comprobar regularmente si los nuevos módulos están documentados, actualizados y son realmente necesarios.

En la práctica, también es un buen estándar añadir cada nuevo módulo a la documentación ya en el momento de la implementación. Así, la auditoría anual no consiste en descubrir la historia de la tienda desde cero, sino en actualizar el conocimiento existente.

Auditoría de módulos Magento 2 con ayuda de un especialista

En una tienda sencilla, parte de la auditoría puede realizarse internamente: revisar la lista de módulos, comprobar la configuración y determinar qué funciones se utilizan. Sin embargo, en implementaciones más grandes, conviene combinar la perspectiva de negocio con el análisis técnico del código, dependencias, logs, rendimiento y compatibilidad.

Kowal.store trabaja con módulos Magento 2, instalación mediante Composer, compatibilidad con temas y mantenimiento de tiendas basadas en Magento. Si la tienda necesita ordenar sus extensiones antes de una actualización, una migración de hosting, la implementación de Hyva o una reconstrucción mayor, una auditoría de módulos puede ser un buen primer paso para reducir riesgos.

Esta auditoría ayuda no solo a encontrar extensiones innecesarias, sino también a planificar mejor el desarrollo de la tienda: qué funciones merece la pena conservar en Magento, cuáles sustituir por otros módulos y cuáles trasladar a herramientas externas.

Resumen

Los módulos Magento 2 son una gran fortaleza de esta plataforma, pero solo cuando se eligen y mantienen de forma consciente. Un número excesivo de extensiones aleatorias puede ralentizar la tienda, dificultar las actualizaciones, aumentar los costes y crear riesgos de seguridad.

Una auditoría periódica permite recuperar el control sobre la arquitectura de la tienda. Ayuda a determinar qué módulos son necesarios, cuáles requieren actualización, cuáles conviene sustituir y cuáles pueden eliminarse de forma segura.

Si una tienda Magento lleva varios años en funcionamiento, ha sido desarrollada por distintos equipos o se acerca una actualización importante, la auditoría de módulos es uno de los mejores primeros pasos para ordenar la plataforma.